Katy, la gata asesina (Capitulo 3: El asesino y su misión)

¡Ey gente! ¿Que tal vuestra vida? ¿Y vuestras Navidades? Que sepáis que os deseo una Feliz Navidad a todos, y os traigo este capítulo como regalito, ya que es un detalle que solo puedo hacer yo con todo mi esfuerzo  imaginación y afecto, así que espero que os guste....                                                                            

            Capitulo 3: El asesino y su misión
 
El individuo vestido completamente de negro seguía mirándolos, callado y parecía que no iba a responder a la pregunta de Alex; lo único que se podía ver de él eran esos inquietantes ojos rojos como la sangre, por un lado a Katy le asustaban, pero por otro lado esos ojos le gustaban, había algo en ellos que atraía a Katy… Alex estaba frente a frente con él, y Katy estaba detrás de Alex, muy pegada a su espalda…
-Te lo preguntaré otra vez, y esta vez quiero una repuesta, ¿quién eres?
La respuesta fue un silencio muy incómodo, Alex y el intruso se miraban, toda la situación era incómoda, de repente dejo de mirar a Alex y miro a Katy fijamente, un escalofrío recorrió su cuerpo, acto seguido, ni siquiera tuvieron tiempo para reaccionar, el individuo se movió veloz y ágilmente hacia ellos, cogió a Alex del cuello y lo empujo hasta la pared desnuda que estaba al lado del armario, al hacerlo empujó a Katy hacia un lado y ella se calló al suelo, cuando se dio cuenta se levantó lo más rápido del suelo que pudo, y corrió hacía ellos, intentó mover su brazo para que soltará a Alex pero  ero este era firme y no cedía, gritó que le soltase, entonces el individuo soltó una mirada asesina a Katy, una mirada llena de maldad, una mirada tan asustadora que hizo que Katy le soltase y empezará a caminar hacia atrás muerta de miedo, entonces sus orejas se pusieron tiesas y sobre la cabeza de Katy en el pañuelo,  aparecieron dos bultos… Entonces el individuo de negro soltó a Alex, y se dirigió lentamente hacia Katy, ella pensó: “¡Bien! Lo ha soltado” pero seguidamente pensó: “¡Oh, no! Ha centrado su atención en mi me matará” Instintivamente retrocedía a la vez que él se acercaba, de repente noto algo frío en la espalda, se asustó, ahora lo oía perfectamente un latido de corazón, ella no se había dado cuenta hasta ahora, tal vez porque estaba centrando en el del individuo de negro…
-No os mováis o la…
No le dio tiempo a terminar, el individuo de negro se había movido muy velozmente, ahora estaba al lado de Katy clavándole un puñal en el corazón a aquel tipo, sacó el cuchillo y le dio una patada, este calló hacía atrás muerto… Con toda aquella situación, Katy no podía evitar estar muerta de miedo, estaba oyendo los latidos de aquel hombre y de repente silencio, no había oído nada, ni una pisada ni un movimiento y tampoco había visto casi nada, estaba ahí y ahora a su lado, solo había visto, por un instante, una sombra moverse... Le fallaron las piernas, y cuando se iba a caer él la sujetó, y la incorporó lenta y suavemente sobre el suelo, hasta que quedó sentada en él, Katy no lo creía, pensaba que la iba a matar pero en vez de eso, la había sujetado y evitado que se cayera, estaba rígida, no podía mover ni un músculo.
-No te preocupes, si eres quién creo que eres, no te mataré. –habló de repente él, era una voz grave, fría y como de niño de 12-13 años, a Katy le agradaba esa voz, le gustaba mucho…
Katy consiguió reunir las fuerzas necesarias para preguntar-¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?
-Es necesario que responda. –dijo con tono frío y desganado.
-Si es posible, sí.
-Me llamo Dāku y soy un asesino, estoy aquí en una misión.
-¿Asesino? ¿Misión? – soltó Katy asustada.
-Te he dicho que te relajes que no te mataré –dijo Dāku.
-¿Y eso? Si eres un asesino lo que debes hacer es… -no pudo continuar, se le hizo un nudo en la garganta.
-Asesinar… – dijo con tono un poco vacilón. –La respuesta  a tu pregunta es sencilla, si lo hago eso iría contra mi misión… -se inclinó y acercó su cara a la de Katy y susurró- ¿Por qué tienes unas orejas de gato en la cabeza? ¿Verdad? – y retiró su cara y se sentó otra vez a su lado observándola.
Katy estaba asombrada, no se lo podía creer ¿Cómo podía saberlo? Ella no se lo había dicho y no creía que él la pudiera haber visto… No sabía qué hacer, y la mirada de Dāku estaba puesta sobre ella fijamente, estaba muy nerviosa… de repente Dāku movió su brazo y dirigió su mano hacía ella, Katy cerró los ojos asustada, se sorprendió al notar que le acariciaba la mejilla, abrió los ojos lentamente, él la miraba con un mirada fría y vacía, no reflejaba ningún sentimiento… eso entristeció a Katy , porque si las mirabas reflejaban a una persona como había oído, él estaba vacío y no sentía nada…  de repente su mano se movió veloz y ágilmente, y le quitó el pañuelo y sus orejas quedaron al descubierto, ella se las tapo lo más rápido, pero era tarde él ya las había visto.
-Sí, eres a quien estoy buscando…
-¿Yo? ¿Por qué?
-Digamos que alguien fue a nuestro  gremio, hablo con el viejo y me mandó a buscarte… - dijo con tono serio y frío. -  Lo único que me dijeron de ti es el color de tu pelo, el de los ojos y lo de tus orejas, nada más. – le devolvió el pañuelo y se lo puso de nuevo en la cabeza, sus orejas volvían a estar tapada y nadie las podría ver.
Aunque solo e lo pareciera a Katy, las palabras que pronunciaba aquel chico no tenían vida, parecían dichas por un robot, la gente suele dar vida a su palabras ya sea variando el tono de su voz o mostrando alguna clase de sentimiento en ella, la de él no hacía nada de eso era una voz fría y vacía como su mirada… Eso hacía que a Katy le diera pena.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué me miras así? – dijo él.
-Nada, no es nada… - dijo nerviosa.
-Como quieras, si no quieres decírmelo no me molestaré…
-Oye, ¿sabes por qué ha sucedido todo esto?
-No, a mí solo me dijeron que viniera a sacarte de aquí, nada más…
-Ya veo… -dijo un poco deprimida y preocupada. –Oye, ¿no habrás matado a...?
-No, ese chico de ahí sigue vivo…
-¿Por qué le has atacado?
-Estaba en mi camino.
-¡Y simplemente por eso le ata…!
Le puso la mano y le dijo mirándola a los ojos:
-Escucha chica, yo soy un asesino, alguien criado y entrenado para matar, si alguien está en medio lo mato sea como sea… soy una máquina de matar y punto, no sé porque pierdo mi tiempo en venir aquí a por ti... Si estoy aquí es porque la persona que te quiere es amiga del viejo y él me mando a por ti, entendido, si no estarías muerta… -su mirada daba miedo, parecía la del mismo demonio, estaba vacía y daba mucho miedo, Katy estaba temblando….
Pues así acaba ¿que os parece? ¿os ha gustado? Espero que sí  Bueno ¡FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO!

Katy, la gata asesina (Capitulo 2: Y todo comenzó a ir mal)

Buenas nada más acabar el primero, me puse ha hacer el segundo, creo que me he hecho adicta a esto... continuaría el resto pero por diversos problemas que no van ha arreglarse hasta pasado un tiempo no puedo, bueno así que os dejo con esto, espero que os guste 
Capitulo 2: Y todo comenzó a ir mal
 
La clase estaba llena de humo, Katy oyó a todo el mundo asustado y corriendo, pero otro sondo llamó más su atención, oyó como gente corría, y no eran exactamente alumnos, ese sonido era bastante diferente, aunque Katy no le gustasen demasiado, si algo bueno tenían sus orejas es que podía oír mejor que una persona normal, siempre oí los sonidos más alejados con una claridad como si estuvieran cerca, en este caso oía gente entrar por la puerta de instituto, correr y entrar en las aulas, oía otros sonidos como si llevaran un traje pesado y portaran algún arma… Katy se empezó a asustar por lo que estaba pasando, empezó a retroceder y se chocó con alguien, pego un brinco y se acurruco en el suelo asustada, de repente oyó como la llamaban y notó como la sacudían suavemente, en seguida reconoció esa maravillosa voz, era la de Alex, Katy levantó la cabeza y se giro para mirarlo, si era Alex, que estaba arrodillado al lado suyo.
-No te asuste Katy, soy yo ves. –le dijo sonriéndola.
-Alex… -dijo contenta y sonrió, pero de repente esa sonrisa se le borró de la cara y le dijo apurada. –Hay gente que ha entrado al edificio, gente con armas,  hay que irse de aquí, es peligroso…
Alex la miro extrañado y le pregunto:
-¿Qué estás diciendo?
-No ves que todo está lleno de humo, seguro que lo han hecho ellos –Katy se levantó y señaló a su alrededor, aunque Alex apenas veía lo que hacía, ella estaba alterada y hablaba muy deprisa a Alex le costaba entenderla. – ¡Esto es peligroso!
-Tranquila, Katy, tranquila. –Alex se levantó y le puso las manos en los hombros a Katy y la abrazó para calmarla, a Katy le dio un vuelco al corazón,  parecía que estaba calmada, aunque estaba muy nerviosa y su corazón latía a toda velocidad, estaba feliz, a pesar de todo lo que ocurría, estaba feliz porque Alex la estaba abrazando, quería que aquel momento no acabará, pero por desgracia acabó… Katy oyó gente que se acercaba, y de repente reventaron la puerta. Acto seguido Alex se separó de Katy, la cogió de la mano y la arrastro hasta la esquina de la clase donde había un armario, Katy no lo sabía hasta que estaban enfrente, pero al parecer Alex si… Abrió el armario y empujó a Katy hasta dentro y luego se metió él, cerró la puerta con cuidado para que no se oyera, se dio la vuelta como pudo y se puso mirando a Katy, se puso un dedo en la boca indicando silencio, pasó un rato, se oían gritos, y Katy lo oía muy claramente, se lo imaginaba… La gente estaba corriendo y gritando aterrada ante la presencia de los intrusos, ellos comenzaron a chillar: “¡Qué nadie se mueva o disparamos! Todos de repente se callaron y se pararon, Katy podía oír como sus corazones latían muy deprisa… de repente gritaron: “¡Que todo el mundo haga una fila, y venga hacía donde le indiquemos!”  se oyó un montón de pasos todos muy alborotados, e intentando  y de repente fueron pasos muy ordenados en una misma dirección que se empezaron a alejar y alejar hasta que Katy no los oyó, a ella le pareció que su oído se había afinado y ahora podía oír más y mejor, lo que le extrañó, pero pensó que eran imaginaciones suyas, todo se quedó en calma tras irse la gente, Alex iba abrir la puerta del armario, cuando Katy le paró, comenzó a oír pasos que se acercaban, pero en esta ocasión eran distintos eran pasos mucho más ligeros, más sigilosos, más rápidos , parecía que la persona que caminaba no quisiera ser detectada…
-¿Qué pasa? –preguntó Alex bajito.
-Viene alguien…
-¿Como lo sabes?
-Lo oigo.
Alex se calló un momento intentó oír algo, pero no pero no lo consiguió, no oía ningún paso…
-No oigo nada.
De repente Katy oyó como se acercaban, cada vez más eran unos pasos muy rápidos, se oían poco, de repente oyó más otros pasos más pesados y lentos y los anteriores se detuvieron, los nuevos pasos eran como los intrusos que habían entrado con armas antes, Katy se preguntaba  muchas cosas  ¿a dónde se habían llevado a los alumnos? ¿Quiénes eran aquellas personas que habían interrumpido su primer día de clase? pero no podía dejar de preguntarse esto… ¿quién era la persona de los pasos sigilosos? La verdad es que a Katy le costaba oír aquellos pasos y nunca había oído unos iguales, los otros pasos más pesados estaban muy cerca tanto que hasta Alex dijo que los oía, pero Katy oía más allá, oía los latidos de su corazón, eran tranquilos lentos, pero de repente se volvieron agitados algo había pasado, algo había inquietado a aquella persona, Katy cada vez estaba más asustado, Alex lo notó y le preguntó bajito y preocupado:
-¿Estás bien? ¿Qué pasa?
-Estoy bien, solamente estoy un poco asustada… - dijo Katy bajito, ahora que se daba cuenta estaba muy pegada a Alex, aquel sitio era muy estrecho, no había ni un milímetro de espacio entre ellos, eso hizo que el corazón de Katy fuera más deprisa, pero el momento que pensó que iba a salírsele del pecho fue cuando él la abrazó y le dijo:
-No tengas miedo.
Intentó clamarse, y poco a poco lo consiguió, su corazón poco a poco tomo un ritmo normal, pero de repente le extraño no oír otro sonido… el sonido de los latidos de la otra persona que hacen un momento latían agitadamente, eso quería decir que aquella persona estaba… estaba muerta… un fuerte sonido se oyó como de algo cayendo y chocando contra el suelo… Katy estaba muerta de miedo hasta temblaba y notó como Alex empezaba a tener miedo también, se oyeron de nuevo esos pasos esta vez Katy estaba segura de que se acercaban y llevaban consigo algo arrastrando, ella ya se imaginaba que sería eso… los pasos se acercaban más y más, estaban delante del armario o eso le parecía a Katy, se pararon y de repente se abrió puerta del armario y ellos cayeron al suelo, lo que se encontraron al salir fue una figura entera vestida de negro entera, lo único que se podía ver era una franja a la altura de los ojos unos ojos rojos como la sangre, por el tamaño de la figura debía tener su edad, pero de eso no podía asegurar del todo, sus ropas eran una especie de cazadora ajustada y unos pantalones con la pinta de ser muy cómodos, una máscara de algún tipo de tela, que tapaba toda la cabeza quitando esos inquietantes ojos rojos, que acaban en unas botas de combate, todo aquello era negro, así que aquel era el dueño o dueña de aquellos pasos, era alguien de su edad y ya sabía moverse de aquella forma, además ocultaba su rostro e iba entero de negro, eso a Katy le daba mala espina, de repente miró a la derecha y vio un cadáver cubierto en sangre, Katy se tía miedo y asco  y cuando iba a chillar aquel individuo le tapó la boca, cuando se calmo la apartó, entonces se dio cuenta de que estaba encima de Alex se apartó rápidamente y se disculpó, él le dijo que no era para tanto y le sonrió, acto seguido los dos miraron al tipo de negro, Alex le miraba desafiante y  Katy aterrorizada, ambos se levantaron muy despacio sin dejar de mirarle y con cuidado, cuando ya estaban de pie frente a frente, Alex no pudo evitar preguntarle con un tono no muy  amable:
-¿Quién eres?

Katy, la gata asesina (Capitulo 1: El inolvidable primer día de clase)

Hola de nuevo, he vuelto a las andadas después de un tiempo jaja, nada es que el otro día me aburría, yo iba a poneros otra nueva historia llamada "Masters of  Beast" pero se me estropeo el cargador del ordenador y ahora tengo que esperar hasta que lo arregle, dice que me lo da por reyes, así que por reyes a lo mejor tenéis un regalito de mi parte jaja bueno me decidí a escribir el capitulo de Katy por que me aburría, me apeteció y me pereció interesante ver que salía, pues ha salido esto de abajo y sin mas rodeos os lo dejo...
 
Un día tranquilo como otro cualquiera en Nukai, aunque esa tranquilidad no iba a durar todo el día… hacía buen tiempo, y una chica pelirroja de ojos verdes corría por las calles hacía la parada del autobús, la chica llevaba un abrigo negro que le llegaba hasta por encima de las rodillas debajo se puede ver un poco de pantalón vaquero azul claro que llevaba y un poco más abajo llevaba unas botas altas y blancas, esta chica se llama Katy, y vivía con su padrastro, no sabía nada de sus padres, y cada vez que se lo preguntaba el desviaba el tema diciendo que no era lo suficientemente mayor, eso a ella no le gustaba ¿Cuándo sería lo suficientemente mayor para saberlo? Ya tenía 12 años cumplidos el mes pasado y aunque todavía era un poco inocente, consideraba que ya era lo suficientemente madura para saberlo, además aunque  su padrastro lo ignoraba y no le gustaba hablar sobre ello, ella ya sabía de ciertos temas considerados para adultos, aunque fuera un poco, si sabía eso porque no lo otro…
Katy corría con la mochila a su espalda, era de color verde y morado, sus colores favoritos, e iba pensando que compañeros le podrían tocar en su clase, aunque fuera el primer día, conocía a la mayoría de años anteriores, a la que no soportaba era a Reyka, la considerada más guapa y guay de su año y también, aunque los demás no lo notaban, la más tonta, le gustaba estar por encima de los demás y humillarlos, ella y su panda de perritos falderos que la seguían a todas partes y le daban la razón a todo, ponían enferma a Katy y a alguno más, pero eran una pequeña minoría, exactamente, eran los marginados con los que se metía Reyka; el que si esperaba que estuviera en su clase era Alex, él era el chico más guapo de su año y Katy estaba de acuerdo con ello, además siempre era muy amable y se preocupaba hasta por un marginada como ella, era el chico ideal y por eso a Katy le gustaba. Ya había casi llegado a la parada cuando oyó a alguien gritar su nombre, se dio la vuelta y vio a su mejor amiga Nana, que estaba en la esquina que había pasado hace poco, Nana  tenía el pelo negro con reflejos verdosos y unos preciosos ojos azules, llevaba gafas eso hacía resaltar más sus ojos, Katy amaba el pelo de Nana lo quería tener tan largo como ella, el suyo le llegaba por la mitad de la espalda y a Nana le llegaba casi por el culo. Katy espero a que su amiga llegará hasta donde estaba ella y cundo estuvo a su lado comenzaron a andar.
-¿Nerviosa por el primer día de clase?- preguntó Nana alegremente.
-Más o menos. –dijo Katy entre risas. –Más bien nerviosa por saber quien estará en mi clase, espero que estés tú.
-Jaja, yo estoy segura de que estaremos juntas.
-¿Y eso? – preguntó sorprendida Katy y algo debajo del pañuelo blanco que llevaba en la cabeza se movió.
-¿Todavía no sabes cómo evitarlo?-dijo Nana preocupada.
-No, y menos mal que tú siempre estas cubriéndome con tus escusas.
-Ya, pero eso no te ha dado muy buena fama… “Katy, la de los bichos en la cabeza” te llaman así.
-Mejor que... “Katy, la chica rara con orejas de gato” –dijo ella con pena, aunque nadie salvo Nana y su padrastro lo había visto porque ella siempre llevaba con un pañuelo en la cabeza, las oreja marrones que Katy tenía en la cabeza reaccionaban con ella, su padrastro le había dicho que había nacido con ellas que eran unas orejas de un gato y una parte de su cuerpo. Ella siempre se las tapaba como le había dicho él, ya que si alguien las veía sería terrible, salvo Nana ella la pillo un día en los vestuarios, y al principio pensó que eran una adorno, pero al final Katy se lo tuvo que explicar y cuando pensó que se iba a asustar, Nana se emocionó y le dijo que le parecía una pasada y que ella amaba a los gatos, Katy recordó aquello en ese instante. Y desde ese día le ha estado cubriendo las espaldas con ese tema.
Las dos chicas siguieron hablando mientras andaban, esperaron al bus mientras hablaban reían, llegó el bus y las chicas montaron con una sonrisa en los labios, al llegar a la puerta del colegio se desearon suerte y entraron pasando el pequeño patio delantero, subieron las escaleras, y se acercaron al tablón de las listas, que estaban a su derecha, lo primero que vieron es que no estaban en la misma clase eso las desilusionó mucho, y Katy pensó que se moriría sin Nana y sus escusas, lo segundo y fue por lo que Katy maldijo es que Reyka estaba en la misma clase que ella, pero no solo ella si no también sus “amigas” Katy pensó que ahora sí ese curso sería un autentico infierno. En ese momento entró Alex por la puerta, a Katy le dio un vuelco al corazón cuando las saludó, pero no fue tan fuerte como el que le dio, cuando él dijo:
-¡Anda Katy! Si estamos en la misma clase ¡qué bien!- dijo alegre.
-Sí… ¡qué bien! –soltó Katy alegre pero se sentía como si el corazón le fuera a salir del pecho y por dentro se sentía con una alegría mayor de la que expresaba.
-Bueno yo me voy a mi clase. –dijo Nana y se fue corriendo por la izquierda, ella ya sabía cuál era su clase, estaban en ese colegio desde primaria.
-Bueno pues vámonos nosotros a la nuestra. –dijo Alex.
Katy estaba feliz de estar a solas con Alex pero a la vez estaba muy nerviosa no quería meter la pata delante suyo, ni que sus orejas hicieran acto de presencia. Los dos hablaban y caminaban en dirección a su clase, todo normal y tranquilo,  pero cuando llegaron a su clase, lo peor que podían encontrar estaba en la puerta… Reyka, a Katy le hirvió la sangre al verla y más cuando vio que la miraba mal, le dedicó una mirada asesina, esta le desvió la mirada y miró a Alex, a Reyka le gustaba Alex se notaba, esa era otra de las cosas que le molestaban a Katy.
-Hola Alex. –Dijo con un tono tontillo.- ¿Qué haces con este bichillo? Ten cuidado no te vaya a pegar piojos. –sus amigas se rieron al fondo.
-Hola.-dijo Alex con tono serio y la miro mal. –Perdona, pero no deberías insultar así a Katy, es mejor persona que tú. -le dijo con tono molesto, Alex solía tolerar la estupidez de Reyka, pero cuando se metía con alguien, se ponía serio y los defendía. –Vamos Katy, hay que elegir sitio. – dio un suave empujoncito a Katy en la espalda y los dos avanzaron hacia el centro de la clase, se sentaron el uno al lado del otro en tercera fila. Katy antes de sentarse se quitó su abrigo y lo colgó en la silla, se vio que llevaba una camiseta blanca con una franja rosa a la altura del pecho y el resto de sus pantalones la camiseta tapaba una poco a los pantalones. En ese momento entró la tutora por la puerta, y le dijo a todo que se sentasen, todos se sentaron y Reyka y sus amigas en la fila de detrás y Reyka detrás de Alex, se le comía con la mirada y él pasaba totalmente de ella, eso enfermaba y aliviaba a Katy, por una parte la enfermaba por la manera de la que Reyka lo miraba y aliviaba al saber que él no tenía interés en ella, y es más él la había defendido de ella, aunque siempre solía hacerlo con todos, a ella le emocionaba y para ella la mañana había empezado muy bien... Alex la miró y le dedicó una sonrisa, ella se la devolvió.
-Vamos  a llevarnos muy bien durante este curso, ¿verdad? – le dijo Alex en tono bajito.
-¡Claro! –le contestó Katy bajito e ilusionada.
De repente se oyó una explosión en el interior del colegio y un pequeño aparto  entró rompiendo la ventana y empezó a llenar toda la clase de humo. En ese momento Katy empezó a sospechar que su día perfecto se empezaba a torcer…

Bueno que tal me ha salido, ha cualquier fallo, aunque sea pequeño y sin importancia me lo decís, es que soy una novata y como llevo un tiempo de parón espero no haber empeorado, bueno espero que os haya gustado 

Los Guerreros De La Luz (Capitulo 2)

Os presento el capitulo 2, espero que os guste pero por si acaso no habéis leído el 1 os lo dejo aquí-> http://dibujando.net/blog/emp-ray/los-guerreros-de-la-luz-capitulo-1-38621, he leído este capitulo muchas veces para que no haya ninguna falta, pero si encontráis alguna me lo decís, es que soy un poco despistada (me he llegado hasta a olvidar media frase), bueno yo aquí lo dejo, espero que os guste...
                                                                       
                                                                 Capitulo 2: Hacia la resplandeciente Capital Del Reino De La Luz
 
 Los chicos le iban a explicando a Shaila como era la capital del Reino de la luz.
-El Reino de la luz es todo de color blanco resplandeciente. -dijo Rodrigo.
-Pero la capital es más resplandeciente. -dijo Mireia. 
-Ese blanco tan bonito, pero te deja ciego, parece que brillan los edificios y todo.
-Dahlia, eso es por la teoría de que…
-Profesor Rodrigo la clase para otro momento. -interrumpió Rubén tapándole le la boca a Rodrigo.
Entonces todos menos Rodrigo, se empezaron a reír a carcajadas.
-Ja, ja -se rió Rodrigo con una risa burlona. 
-Venga no te pongas así. -dijo Raúl echándole el brazo por encima del hombro.
-Ya veré si os perdono. -dijo Rodrigo enfadado, aceleró un poco y entonces Raúl se calló.
-¡Ay! -se quejó Raúl mirándose sus rodillas doloridas con algunos rasguños.
-Hermano, mira que eres, ja, ja -dijo Naia riéndose, agachándose y tendiéndole la mano.   
-¡Au, que dolor! -se quejo Raúl mientras le cogía la mano a su hermana y se levantaba.
-Oye tú, estás bien. -dijo Shaila.
-¡Me llamo Raúl! y si estoy bien.
-Bueno perdona, soy un desastre para recordar los nombres, ji, ji. -dijo Shaila riéndose.
-No pasa nada. -dijo Raúl.
-Eso Shaila, mi hermano es un desastre para casi todo. -dijo Naia poniéndole la mano en el hombro.
-¡Mentira! -gritó Raúl enfadado.
-Verdad -dijo Naia vacilando.
-Vale, pero, tú eres un desastre en todo. -dijo Raúl vacilando.
-Grr -gruñó Naia.
-Podríais deja de discutir, a los demás nos está empezar a doler la cabeza. -dijo Rubén.
-Hermanito, no sabía que eras tan sensible, je, je -dijo Dahlia.
-Ya ves, soy así, je, je. -dijo Rubén.
-Se ve, ja, ja. -dijo Mireia.
-Chicos, vamos a parar en ese claro para almorzar. -dijo Florestra señalando a un claro que estaba al lado del camino.
-¡Qué bien! tenía un hambre que te mueres. -dice Shaila frotándose la barriga.
-Ya te digo, si no como me muero, así que no perdamos tiempo. -dijo Raúl echando a correr hacia el claro.
-Eh, espera que yo también tengo hambre.- dijo Shaila haciendo lo mismo.
-Por mucho que corran, hasta que no lleguemos todos no vamos a comer. -dijo Rodrigo. 
-Pues cuanto antes lleguemos mejor, que ya me está empezando a rugir la tripa. -dijo Naia y echó a correr.
-Sí, bueno tienes razón, tendremos que movernos, tengo que recocer que tengo mucha hambre, así que en mar…
-¡Vamos, hermano! -grito Mireia desde el claro donde estaban todos los demás, hasta las madres.
-¿Qué?
-En lo que hablas nos da tiempo a llegar hasta la Capital de la Luz. -dijo Rubén
Entonces todos se empezaron a reír menos Rodrigo.
-Porque esto solo me pasa a mí. -murmuro Rodrigo bajísimo y echo a andar.
-¡¡Pero, corre!! ¡Qué tengo hambre! -grito Mireia enfadada.
-Vale, vale. -dijo Rodrigo asustado y echo a correr hasta el claro.
Extendieron un mantel blanco con cuadraditos amarillos, azules, verdes y rojos. Las madres se sentaron cada una puso su cesta en el mantel, entonces se sentaron los chicos cada uno al lado de su madre y Shaila le pregunto a la suya:
-¿Qué tenemos de menú?
-Un bocadillo de algo que te gusta mucho…
-¿De qué? -preguntó Shaila mientras se le hacia la boca agua.
-De lomo. -dijo Eleictria sacando el bocadillo.
-¡Que rico! -dijo Shaila mientras le arrebataba el bocadillo de las manos.
-Y nosotros -dijeron Naia y Raúl a la vez.
-A ver, que tenemos. -dijo Aquaia rebuscando en la cesta.
-Que será, que será… -canturreaban Naia y Raúl.
-Aquí, de jamón. -dijo Aquaia sacando los bocadillos.
-Ñam, ñam. -dijeron cogiendo los bocadillos.
-Hijos, tomad el vuestro es de… -dijo Florestra sacando un bocadillo pero la interrumpieron Dahlia y Rubén ilusionados:
-¡De chocolate!
-Oye Dahlia…- dijo Rubén con una sonrisilla maliciosa.
-¿Qué? -pregunto Dahlia  un poco asustada.
-Tú no estabas haciendo dieta, ¿eh? hermana. –dijo Rubén con tono malicioso.
-Si “estaba” ya no.
-¿Ah, no? -pregunto Rubén extrañado.
-Ya la he acabado.
-Bueno a comer, antes de que te comas el mío. -dijo Rubén cogiendo su bocadillo. - Que como has acabado la dieta tendrás hambre.
 -Sí, soy un monstruo zampa bocadillos, ¿eh?- dijo Dahlia en tono de reproche cogiendo el suyo.
-No lo habrías dicho mejor.
-Déjame en paz.
-Lo intento pero no me dejas.
-Muy bonito, pos ya no te hablo.
-¡Bien!
-Ahora te vas a enterar, ¡Toma! -dijo Dahlia y le dio una colleja.
-¿Eh? ¿Qué haces? -le preguntó Rubén enfadado.
-Te lo mereces, por idiota. -dijo Dahlia dándole la espalda.
-¡¡Oye!! No hace falta que insultes.  
Dahlia miro mal a su hermano. 
-¿Pero si…? Ag… no hay quien te entienda, hermana. – dijo Rubén exasperado y dándole la espalda a su hermana.
-Ji, ji. -se rió Shaila.
-¿Qué pasa? -le preguntó Naia.
-Ji, ji, nada.
-¿Estás bien? -pregunto Raúl
-No es obvio. -dijo Rodrigo cogiendo el bocadillo de queso que le estaba dando su madre.
-¿Qué dices? -pregunto Dahlia, dando un mordisco al bocadillo.
-Pues que es obvio de que se ríe, Shaila. -dijo Mireia haciendo lo mismo que Rodrigo.
-Profesor, no le entiendo. -dijo Rubén dando un mordisco al bocadillo.
-Shaila, se ríe de vuestra discusión. -dijo Rodrigo.
-Correcto, ji, ji. -dijo Shaila riéndose con la mano en la boca.
-A mí una discusión tan leve, no me hace gracia. -dijo Raúl.
-Como las tenemos todos los días y a todas horas, aunque teniendo el hermano que tengo, normal. -dijo Naia.
-¡¡Oye!! ¿A qué venía eso? –dijo Raúl incrédulo.
-Pero si es verdad. –dijo Naia con toda la calma del mundo.
-¿Eh? Pues… -intento reprochar Raúl
-¡Parad! –grito Mireia enfadada, y le dijo a Shaila más tranquila, pero con tono macabro. -Shaila… ibas a decir algo, ¿verdad?
-Pos que yo no… - dijo un poco asustada. -Es cierto que alguna tengo con mi gato, pero como no tengo hermano… -dijo acabando su bocadillo.
-Pero no es lo mismo, verdad. -dijo Mireia tranquila.
Shaila asintió y se río.
-Espera, ¡no tienes un hermano! -exclamo Dahlia.
-¿No? -dijo Shaila extrañada.
- Y ¿Dónde está? -pregunto Rubén.
-No sé. -dijo Shaila mirando de reojo a su madre.
-¿Puede que muriera o se contaminará en la guerra? -pregunto Rodrigo.
- Claro, hermano, pueda que sea eso.
-¡Que guerra! -exclamaron los demás mirándoles muy sorprendidos.
-No lo sabéis chicos, la GAE -dijo Rodrigo.
- Es decir la Guerra Ancestral De Los Elementos, la guerra mediante la cual echaron a los contaminados por el alma de la oscuridad, “ex-alma de la luz.”-dijo Mireia
-Ah eso del alma, ya me lo ha contado, también a la guerra se le puede llamar CODLE, es decir, Confrontación Originaria De Las Especies. -dijo Shaila.
-¡Exacto! Permíteme continuar - dijo Rodrigo con aires de sabiduría, se puso serio y continuo -esa guerra llego sin previo aviso, además estaban celebrando el torneo por el trono de cada reino, el alma de la oscuridad surco los cielos dejando caer un polvo negro que contamino a la mitad de la población, incluidos nuestros tíos, todos lucharon unos contra otros; hermanos, padres e hijos… etcétera… Así se crearon los Oscuritez lo indica hasta su nombre “transformados por la Oscuridad” que viene del Idioma Antiguo “Transfortez  pry Oscuris” lo que pasa es que se abrevia para el nombre.
-Ah… claro como Lúminis que viene de “Naicis of Lumin” y significa “nacidos de la Luz” -dijo Dahlia emocionada. 
-Si eso es. -dijo Rodrigo.
-Continuo yo… -dijo Mireia seria.-  Hubo muchas muertes, pero al final los encerraron a todos, cuando los iban llevar al actual Mundo de la Oscuridad, uno se escapo hacia tu palacio, Shaila, no sé lo que paso, pero sé que lo derrotó tu madre y lo llevaron con los demás a la nave. -continuó Mireia acabando su bocadillo.
-Vaya, vaya, eso no lo sabía…-dijo Shaila.
Aquaia miro a Eleictria que estaba triste y dijo: 
-¿Por qué no vais hiendo al Reino de la Luz? Nosotras recogemos esto y os alcanzamos.
-Vale. -contestaron a la vez, se levantaron y echaron a correr.
-Lorena, deberías decirle la verdad a Shaila cuando…
-¡NO!
-¿Por qué? -preguntó Florestra.
Eleictria se levantó, sonrió y dijo:
-Para el regreso de mi pequeño, tengo algo especial.
Todas se levantaron a recoger todo.
 
Mientras las reinas lo recogen todo, los príncipes están un poco más adelante en el sendero hablando.
-Oye Shaila ¿cuándo es tu cumple? -preguntó Mireia.
- El 29 marzo, cumplo 10 años.
-Ah sí, pues nosotros mañana, 16 de dicembre y estas invitada a las 18:00 en nuestro palacio, cumpliremos los 10 -dijo Rodrigo.
-Gracias, iré. -dijo Shaila.
-El nuestro es el 15 de Julio. -dijo Dahlia.
-Iré
-Te esperaremos. -dijo Rubén.
-Pues el nuestro ha sido el 2 de febrero. -dijo Nai
-Pensamos hacer una fiesta de disfraces. -dijo Raúl
-¿Qué hacéis? -dijeron las madres.
-Nada, hablando. -dijo Raúl.
-Bueno será mejor que nos pongamos en camino, más adelante se separa el camino en tres, hay que coger el del medio. -dijo Ignaira.
-¿Por qué lo dice? Va a estar allí con nosotros. -dijo Shaila. 
-Puede… - dijo Naia.
-¿Eh?
-Shaila, como es la primera vez que vienes, no lo sabes. -dijo Raúl
-¿Él qué no sé? 
-Pos lo que puede suceder. -dijo Dahlia.
-¡¿Qué puede suceder?! - le chilló un poco histérica por tanto misterio.
-No chilles a mi hermana, entendido. -dijo Rubén un poco enfadado, acercándose a Shaila con cara de pocos amigos.
-Lo siento.- dijo arrepentida.
-Vale -dijo un poco mas calmado.
 Dahlia se acercó a Shaila y le dijo al oído:
-Perdónale, es que es un poco protector conmigo, esta arrepentido pero es muy orgulloso y no lo reconoce. - Dahlia le sonrió y Shaila le devolvió la sonrisa.
-Lo decía por lo que nos han contado antes, lo de la Guerra, lo de la contaminación. -dijo Dahlia alejándose hasta estar al lado de su hermano y le guiñó un ojo.
-Si me acuerdo, ¿qué pasa con eso?
-Pues que a nuestros tíos, les da por atacarnos o mandan a alguien a hacerlo, sobre todo de camino a la Capital de la Luz -dijo Mireia.
-Por eso lo ha dicho por si nos separamos que sepamos ir a la capital, aunque no hace falta. -dijo Rodrigo.
-¿Por? -preguntó Shaila extrañada.
-Me lo sé de memoria. -dijo Rodrigo con grandeza
-No presumas, que yo también me lo sé. -dijo Mireia seria y cruzando los brazos.
-Ya pero yo soy más listo. -dijo Rodrigo con aires de grandeza.
-Ya estas otra vez presumiendo. -dijo Mireia irritada.
-Dejadlos, ya están otra vez igual. -dijo Naia suspirando.
-“Discusiones a otra parte”, ji, ji.  
-Shaila, para ti todo es a “otra parte”-dijo Rubén. 
-Más o menos, se podría decir que sí.
Los dos príncipes del agua se cruzaron una mirada extrañados.
-¿De qué habláis? -preguntó Raúl extrañado.
-Es verdad, vosotros no estabais. -dijo Dahlia.
-Es que Shaila no le gusta se presentarse…- dijo Mireia dejando de discutir y Rodrigo la interrumpió: 
-Y se justifica usando la expresión “Presentaciones a otra parte”
-Lo has clavado. -dijo Shaila.
-Gracias. -dijo Rodrigo.
Shaila se acercó a Mireia y dijo:
-¿Cómo sabias que no me gusta presentarme?
-Ah… que me preguntas a mí- dijo Mireia se llevo la mano a la cabeza y dijo:- No ha sido muy difícil, has dicho que lo ves inútil, por lo tanto no te gusta… es pura lógica. 
-¿Y yo qué? -dijo Rodrigo enfadado.
-Tú, nada, así que cállate. -dijo Mireia a su hermano enfadad.
-Bueno… es verdad, ji, ji, pero… eso de memorizar el camino es increíble, ¿Cómo lo haces?
-He pasado muchas veces y se me da bien memorizar.
-Bueno en marcha, chicos. -dijo Ignaira.
-¡¡Sí!! -exclamaron todos entusiasmadísimos.
Entonces Eleictria miró a su hija Shaila y pensó: “Que feliz se la ve, me parece que nunca ha sido tan feliz, pero, ya verás hija vas a ser más feliz, cuando traiga a tu hermano, pero tendrás que esperar, aunque que no mucho” y sonrió.
 
Bueno que tal, si eso subo el 3 pero tengo un problema pilla en medio "la Historia de Raúl" y no quiero volver a poner lo mismo otra vez, y no puedo pasar de ponerlo porque hay cosas antes, en el medio y después....  en fin un lío que no tengo ni idea de como resolver.

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